Gabriela Sosa | Innovar para sanar

Con más de dos décadas de experiencia en la industria farmacéutica, Gabriela Sosa lidera en UCB México una estrategia basada en innovación científica, sostenibilidad y acceso equitativo. Su visión coloca al paciente en el centro de cada avance, impulsando un cambio real en la salud.

La HEAD OF ACCESS SUSTAINABILITY & EXTERNAL ENGAGEMENT está convencida de que la innovación científica es el motor que impulsa el acceso oportuno a terapias transformadoras. “Como compañía –destaca—, creemos que cada avance debe traducirse en beneficios tangibles para los pacientes. México se ha consolidado como un hub estratégico para América Latina, gestionando operaciones en cinco países y transformando la vida de más de 700 mil pacientes en los últimos cinco años”. La investigación clínica y la colaboración con la comunidad médica permiten que los pacientes mexicanos accedan tempranamente a terapias innovadoras.

Ante este panorama, Gabriela es enfática al asegurar que uno de los mayores retos se encuentra en reducir el tiempo que tardan los medicamentos en completar los procesos de acceso, pues esto implica desafíos regulatorios, logísticos y de infraestructura. “También enfrentamos la necesidad de garantizar que ningún paciente quede atrás, lo que exige una comprensión profunda de las realidades sociales y clínicas de quienes viven con enfermedades raras y severas o de baja prevalencia”, subraya.

Soluciones enfocadas en el paciente

UCB se ha caracterizado por impulsar acciones centradas en el paciente, lo que se traduce en gestiones como: mejorar la disponibilidad, la accesibilidad y la asequibilidad de todas las soluciones que ofrecen. Esto permite que los pacientes vivan mejor y también ayuda a reducir inequidades en salud, señala la directiva. “Además, fomentamos una cultura de empatía y entendimiento sobre las enfermedades inmunológicas y neurológicas”.

Por otro lado, agrega Gabriela Sosa, “estamos profundamente comprometidos con la sostenibilidad y la reducción de nuestra huella de carbono. Como parte de nuestras acciones concretas, hemos implementado una flotilla 100% híbrida, lo que ha permitido disminuir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero en nuestras operaciones diarias”.

Tal medida se alinea con una visión de largo plazo que busca generar valor, no solo para pacientes y colaboradores, sino también para el planeta, garantizando eficiencia energética y manejo responsable de residuos. “Estas iniciativas reflejan nuestra contribución para lograr un futuro más limpio y equitativo”, manifiesta.

Tecnología aplicada a la salud

En este tema, Gabriela advierte que la transformación digital está redefiniendo la forma en que interactuamos con pacientes y profesionales de la salud. Desde plataformas de educación hasta herramientas remotas, “la tecnología nos permite ser más ágiles, precisos y empáticos”.

Hace hincapié en que la innovación no tiene por qué ser un lujo, más bien es una necesidad de miles de pacientes que esperan respuestas del sector farmacéutico, y cada avance científico representa una oportunidad para transformar vidas:

“A las sociedades de pacientes les digo que no están solos; a los médicos, que su labor es esencial; y a las autoridades, que juntos podemos construir un sistema de salud más justo, eficiente y humano. UCB está aquí para marcar la diferencia”.

Al preguntarle cómo logra UCB equilibrar la inversión en investigación y desarrollo con la viabilidad económica de llevar terapias innovadoras al mercado, la Head of Access Sustainability & External Engagement manifiesta que el equilibrio se logra con una visión clara: cada inversión debe generar valor clínico, social y económico. “Apostamos por centros de investigación de vanguardia y por una gestión eficiente de recursos, pues la sostenibilidad no es solo ambiental o financiera, también es humana: se trata de asegurar que nuestras soluciones sean accesibles y duraderas”, puntualiza.

Finalmente, Gabriela no pierde la oportunidad de hacer notar la precariedad de información que existe alrededor de las enfermedades que UCB busca combatir, por lo que “hacer visible –ante la población en general, ante los profesionales de la salud y también de frente a los tomadores de decisión— la odisea que enfrentan los pacientes que viven estos padecimientos, puede abrir la puerta para que ellas y ellos logren tener un diagnóstico certero y una opción terapéutica que se ajuste a su condición”.

En definitiva, la innovación científica deja de ser una aspiración para convertirse en una obligación para quienes persiguen un sistema de salud más justo y eficaz. Con liderazgo, visión y compromiso, Gabriela Sosa y su equipo en UCB México están demostrando que transformar vidas no es solo cuestión de descubrimientos, sino de hacer que esos avances lleguen a las personas que más lo necesitan.